En resumen
- El estrés térmico reduce el bienestar de las vacas y la producción de leche durante los periodos de calor.
- El equipo de climatización HP-19 proporciona refrigeración localizada en establos sin instalaciones fijas.
- Un aire interior más fresco y seco favorece la ingestión de alimento, el descanso y un ritmo de ordeño constante.
- La solución es flexible y fácil de trasladar entre diferentes espacios y necesidades.
El calor del verano suele hacerse visible en las explotaciones lecheras primero en el comportamiento de los animales y, con el tiempo, también en el tanque de leche. Cuando la temperatura aumenta, incluso pequeños cambios en las condiciones del establo pueden influir en cómo las vacas comen, descansan y acuden al ordeño. El calor es, por tanto, uno de los principales retos en la producción lechera, ya que afecta tanto al rendimiento productivo como al bienestar animal. La refrigeración localizada con el equipo Rex Nordic HP-19 ofrece una forma práctica de gestionar los efectos de los periodos de altas temperaturas en el trabajo diario de la granja.
El estrés térmico aparece a temperaturas sorprendentemente bajas
El estrés térmico suele asociarse únicamente a olas de calor extremas. Sin embargo, estudios y evaluaciones técnicas muestran que las vacas lecheras pueden empezar a sufrir estrés térmico cuando la temperatura en el establo alcanza alrededor de +20 °C, especialmente si la humedad es elevada. En estas condiciones, las vacas deben utilizar energía para regular su temperatura corporal en lugar de destinarla a la ingesta de alimento y a la producción de leche.
Cuando la temperatura exterior aumenta, los edificios ganaderos suelen calentarse rápidamente, pero se enfrían con mayor lentitud. Esto provoca que los umbrales de estrés térmico se superen fácilmente en el interior incluso durante episodios cortos de calor, y que sus efectos se prolonguen aun cuando la temperatura exterior desciende.
Para las vacas lecheras, la temperatura óptima es inferior a +18 °C. Cuando se superan los +20 °C, disminuyen la ingesta de alimento y la rumia, lo que se traduce rápidamente en una reducción de la producción de leche, especialmente en vacas de alta producción.
Las pérdidas de producción se reflejan rápidamente en la economía
Los efectos del estrés térmico no se limitan a los periodos prolongados de calor. Los estudios indican que incluso episodios breves pueden reducir la producción de leche en varios litros por vaca y día. Durante periodos de calor más largos, se han observado pérdidas de hasta 4–5 kg de leche por vaca y día.
En años excepcionalmente cálidos, el número de días de calor puede ascender a varias decenas, incluso en Finlandia. Por ejemplo, en 2018 se registraron alrededor de 40 días calurosos en el sur del país y unos 20 en Laponia. En muchas regiones, la producción de leche se mantuvo por debajo de los niveles habituales durante hasta cuatro meses, desde mayo hasta agosto.
La refrigeración localizada, una solución práctica para el establo
El equipo de climatización Rex Nordic HP-19 ofrece una solución práctica cuando se requiere una refrigeración eficaz pero flexible, sin necesidad de instalaciones permanentes. Diseñado para uso profesional, resulta especialmente adecuado para entornos donde la carga térmica varía a lo largo del día.
Condiciones más frescas y secas para los animales
El HP-19 produce aire fresco y deshumidificado que puede dirigirse con precisión a las zonas necesarias mediante conductos de salida independientes. En el establo, esto puede incluir áreas de espera de los robots de ordeño, los bordes del comedero o las zonas de descanso, donde las vacas pasan la mayor parte del tiempo.
Las investigaciones indican que la refrigeración localizada en las áreas de permanencia de los animales es más eficaz que la refrigeración general de todo el edificio, ya que influye directamente en la ingesta de alimento y el tiempo de descanso. Al dirigir el aire frío a los puntos adecuados, se obtienen resultados sin necesidad de enfriar toda la estructura. Esto convierte esta solución en una opción eficiente desde el punto de vista energético y fácilmente escalable para establos de distintos tamaños. Si es necesario, pueden instalarse varias unidades en diferentes zonas del edificio en función de la carga térmica.
El comportamiento de las vacas muestra el éxito de la refrigeración
Tanto la experiencia en las explotaciones como los estudios realizados demuestran que los efectos de la refrigeración se reflejan rápidamente en el comportamiento de las vacas. El estrés térmico reduce el tiempo de descanso y la ingesta de alimento, lo que repercute directamente en la producción de leche.
Cuando el aire interior se mantiene confortable incluso en los días más calurosos, las vacas no necesitan gastar energía adicional para enfriar su cuerpo. Comen de forma más normal y descansan durante más tiempo, lo que reduce los efectos negativos del estrés térmico y ayuda a mantener una producción más estable.
Un ambiente interior más fresco también anima a las vacas a volver al establo durante las noches cálidas, lo que contribuye a estabilizar el ritmo de ordeño y a mejorar la utilización del sistema de ordeño.»
Un aire más seco mejora la calidad del aire y la salud de la ubre
Las altas temperaturas combinadas con una elevada humedad suponen una carga adicional para los animales y deterioran la calidad del aire en el establo. El estrés térmico se ha asociado con un aumento del recuento de células somáticas, lo que suele estar relacionado con una peor salud de la ubre. La mastitis puede reducir la producción de leche de una vaca afectada entre un 4 y un 10 %. Según los estudios, los recuentos de células somáticas suelen alcanzar sus valores más altos a finales del verano.
El HP-19 elimina la humedad del aire durante su funcionamiento, ayudando a mantener un ambiente más fresco y agradable tanto para los animales como para el personal. El agua de condensación se recoge en un depósito interno, cuyo vaciado es la única tarea de mantenimiento regular.
Mejores condiciones también para las personas
El trabajo en el establo durante los periodos de calor es exigente también para las personas. La refrigeración localizada mejora el confort en las zonas de ordeño, alimentación y áreas de servicio. Al reducirse la carga térmica, aumenta la resistencia física y el entorno de trabajo se vuelve más seguro y agradable.
Una respuesta eficaz a los retos térmicos del verano
El Rex Nordic HP-19 ofrece una forma rápida y práctica de mejorar las condiciones del establo cuando suben las temperaturas. La refrigeración localizada, el control de la humedad y la movilidad lo convierten en una solución versátil para una amplia variedad de entornos agrícolas.
Cuando los animales se encuentran mejor, la producción se mantiene más estable y, al mismo tiempo, mejoran las condiciones de trabajo.
El coste del estrés térmico en una explotación lechera
Explotación de referencia: 100 vacas en lactación
- Cuando la temperatura media diaria del establo se mantiene por encima de +20 °C: La producción de leche puede disminuir 4–5 litros por vaca y día
- Pérdida total de producción: 400–500 litros diarios
Al mes (30 días):
- 12.000–15.000 litros menos de leche
- Precio medio de la leche al productor (mayo–julio 2023): 0,5135 € por litro
Impacto económico:
- Diario: 205–257 €
- Mensual: 6.156–7.700 €
El cálculo se basa en pérdidas de producción observadas en estudios científicos y trabajos académicos sobre el estrés térmico (Hulsen 2009; Holma 2020; Jääskeläinen 2020).